Porque el saber no muere, sino inspira...
¡Oh, musas, despertad ahora! ¡No nos abandonéis aún!

martes, 6 de febrero de 2018

Hablando para dentro



La existencia buena reside en la dignidad con que la vives. Una idea sencilla e interesante que me da una lectura. ¿Qué nos impide vivir una existencia con dignidad? El miedo. El miedo y la imposibilidad material de hacerlo. Pero si tienes la suerte propia de un ganador de lotería de haber venido al mundo en un lugar amable y rodeado de seguridad, el temor a perder ciertas cuotas de estabilidad puede hacerte vivir indignamente. Sí señor: el miedo es, una vez más, el mayor enemigo de cualquier héroe terrenal. Miedo a perder la apuesta, a esforzarte y fracasar, a morir antes de tiempo (aunque, ¿algún tiempo es bueno para morir?). Esa cobardía frente a la vida, que nace de haberla vivido desde una posición demasiado cómoda, es la que te reprocharás de noche en noche, la que te hará no estar satisfecho con tu experiencia pese a sentirte –erróneamente– más seguro. Es como negarse a ver qué hay más allá del sótano por miedo a alejarse de la vela que en él titila, la que da la escasa luz a la que estamos acostumbrados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario