Porque el saber no muere, sino inspira...
¡Oh, musas, despertad ahora! ¡No nos abandonéis aún!

miércoles, 25 de octubre de 2017

Inspiración


La inspiración viene de
ninguna parte.

De un par de ojos coquetos;
dos lentes verdes que te miran
con apetencia
pero sólo juegan, respiran y mueren.

La inspiración viene
de unas sillas vacías en un comedor abandonado,
de un mar enorme y sin gente,
de un gato hecho polvo que sale
de su escondite.

De un templo derruido,
de un hombre derruido

La inspiración no viene
de un museo abarrotado
ni de un concierto
ni de un certamen
ni de una manifestación
ni de un discurso.

La inspiración casi nunca viene
de un libro,
del arte de otro.

Y el miedo es el gran enemigo,
pues te salva del riesgo
para arrojarte a la muerte

miércoles, 18 de octubre de 2017

El fumador nocturno


El fumador nocturno
lucía espesos bigotes
llenos de alambres irregulares.
Su novia siempre le dijo
que en otra vida debió ser gato;
fue antes de dejarle
para juntarse con perros.

Su misión era ahora simple:
observar tras un periódico,
un árbol o farola,
a aquellos dignos de ser vigilados
por tan profesional cotilla.

La pantalla de humo de un cigarro
o el vapor del café ardiente
sobre el frío seco de la noche
se interponían como velo protector
entre él y su presa
-ya que es predador, el gato-
y le hacía figurarse en realidad paralela,
al otro lado de un espejo,
invisible a los ojos que hacia allí mirasen.


sábado, 14 de octubre de 2017

Sobre el amor

¿Dónde queda el amor cuando dos seres se separan?

  Se ha dicho que el pasado no existe, y ahí es adonde lo que fue una vez presente y futuro insondable va a parar. Queda en el mundo de las ideas, en el mundo del recuerdo, en el mundo de la ficción.
  Entonces te preguntas si alguna vez existió tal cosa como el amor; si alguna vez existe. Quizás el amor es más adjetivo que nombre, más contingente que sustancial, más enfermedad que órgano vital.   
  Quizás el amor necesita de dos partes, cuchillo y carne. La fusión parece perfecta, mas cuando ésta termina queda de un lado el corte, una laceración que siempre gotea, imposible de cerrar en quien enfermo amó. Es normal pues temer ser carne, preferir ser hoja, aunque ella no conozca la verdadera calidez más que cuando hiende.

lunes, 2 de octubre de 2017

Naciones

















Turbas de individuos más turbados
por la sinrazón chovinista
que por la sociedad y su destino
se concentran bajo la escasa sombra de
insignes trapos colorados
dispuestos a quemar los fetiches sacros
del contrario entre canciones,
tal que de esta hechicera manera
se torrasen sus ideas
ya que no nos placen.

Y el equino policial resopla con bochorno
Y el perro ladra puesto que ladridos oye
Y a los árboles les vale con que no les talen

viernes, 22 de septiembre de 2017

Amar muriendo


No es fácil hoy
hallar un alma para un alma.

Cuánto hay desconocido
tras dos ojos que cautivan,
como jungla sin clasificar sus fieras.

La risa común promete, etéreo sorgilegio,
desdichas por venir.

Te aferras al presente o lo abandonas
avanzándote al futuro,
tomando por el todo el desenlace.

Un final es seguro.
La fe o la ilusión
y el calor de su piel
ayudan a ignorarlo.

lunes, 18 de septiembre de 2017

La hormiga pirata


  Había una vez una hormiga pequeñita que derecha se dirigió a su rama, buscando su cama, su cama de siestas diurnas pues las dormidas nocturnas siempre se daban bajo tierra en el compacto hormiguero. Así la de la siesta era grata tarea ya que a diferencia del subterráneo túnel corría aquí una brisa fresca que provocaba y meneaba a la rama ligera, que se mecía como un barco en altamar. La hormiguita no se mareaba, al contrario le gustaba imaginarse hormiga pirata asaltando cargueros llenos de migas de pan impregnadas de aceite y grasa, de esas que caen de los soberbios bocadillos cubiertos de papel espejo. Siendo capitana de sin ley navío soñaba la hormiga que abordaba sándwiches, apuntando primero sus cañones contra los insectos rivales que quisieran robarle el botín, lanzando espadazos y defendiendo con picas su espacio aéreo de moscas y avispas. Si alguna otra nao hormiguera le disputaba el flotante trofeo, a su tripulación ordenaba arrojarse en combate despiadado, violento y cerrado, ella la primera en temeridad, tensas las cuerdas entre cubiertas, brincando de velamen a velamen, usando mandíbulas y espadas para sajar al enemigo. Nada se opondría a su destreza con estas herramientas, y por poder podría talar y arrojar por la borda el opuesto mástil en menos que se exclama un socorro. Sería una terrible hormiga conocida en los anchos mares charcudos, respetada por sus barbas, cicatrices y emplumados sombreros. Las soldado hablarían de ella con admiración y respeto en sus cambios de guardia; las oficiales de guardería usarían sus historias para someter a las traviesas ninfas a su voluntad; las reinas en sus salones escucharían de sus últimos golpes con singular mezcla de temor y deseo. Sería, sencillamente, una leyenda entre su especie.

  Era un sueño recurrente, que siempre tenía lugar cuando la aventurera siesteaba sobre la rama meciente. Mas por allí volaba un pájaro para el que todas las hormigas lucían iguales.


sábado, 16 de septiembre de 2017

Escritura aleatoria II

   El sabor del bambú penetraba dominante por la boca trasera del barcallo mientras ejecutaba su danza amorosa para ganarse los favores de una joven quasimasa. Esta, empero, todavía no había olvidado a su anterior compañero, así que dirigió un certero disparo de ectoplasma contra el intrusivo macho, el cual huyó despavorido colina arriba.
   La mala suerte del país quiso que los residuos del proyectil diesen con una harmónica sulfatada que pastaba cerca, haciéndola arder. Aquello fue como una declaración de guerra para los de su especie, quienes juntando sus pies por los hombros invocaron un diluvio como no lo había visto el mundo desde el último martes.
   Por suerte -pues el país la tenía también buena- una pipa alienada y astróloga que pasaba por allí, lo suficientemente enorme como para dar cabida en su hornillo al tabaco que fumarías en una vida, se ofreció a salvarles el culo a todos, y así navegaron los animalillos sin brújula ni astrolabio durante cuatro semanas y un mes, alimentándose en exclusiva de bambú ecológico mudo.

Figura y fotografía del autor